Trasladamos aquí la noticia publicada en la Tribuna este lunes...
«La mejor forma de enseñar es despertar la curiosidad del alumno»
Juan Miguel Calderón y Santiago Sánchez-Migallón, profesores de Filosofía, pretenden que el estudiante se acerque al conocimiento a través de las experiencias en primera persona
La interacción con el alumnado ha sido siempre una de las principales metas del profesorado, y es que son muchos los maestros que tienen que luchar cada día con un grupo de muchachos cansados de datos, fechas y fórmulas que convierten ciertas materias en un auténtico problema. Hecho que termina además por viciar el ambiente en las aulas.
Por suerte esta circunstancia no se hace presente en las clases de Filosofía de primero de Bachillerato en el IES Santa María de Alarcos, ya que tanto Juan Miguel Calderón como Santiago Sánchez-Migallón, responsables de la materia, están llevando a cabo una metodología quizás poco ortodoxa, pero mucho más acorde al gusto del adolescente al que se 'enfrentan' varias horas a la semana.
Se trata del proyecto denominado Orígenes, una iniciativa con la que estos jóvenes educadores pretenden dotar de mayor autonomía al alumno en la configuración de su aprendizaje con el objetivo de «intentar dejar un poco de lado la enseñanza habitual para fomentar el espíritu crítico del alumno», apunta Juan Miguel.
Ver para creer podría ser una de las máximas de Juan Miguel y Santiago, y es que para un joven todavía en formación resulta mucho más enriquecedor ver una catedral que estudiarla en un libro, o practicar el debate antes que analizar cómo lo hacen, por ejemplo, los políticos.
La praxis de estos profesores se nutre de la propia experiencia para llegar al máximo nivel de formación, y es que como afirman ellos «no hay mejor forma para enseñar que despertar la curiosidad del alumno».
La metodología empleada en estos cursos de Bachillerato busca un acercamiento a la política, haciendo ver a los chicos conceptos básicos como la democracia, el sentido de los sufragios o la importancia de la palabra en la sociedad; por ello estos profesores practican la política con los alumnos, el sentido más primario de la misma, entendida como ya lo hicieron los filósofos de la Grecia clásica.
Dentro del proyecto Orígenes, que entrará en vigor el próximo curso (siempre y cuando lleguen las ayudas solicitadas), hay dos variantes importantes; una dedicada al propio profesorado, con seminarios semanales dedicados a acercar los métodos de Juan Miguel y Santiago a sus compañeros de claustro, fomentando las excursiones, las clases fuera del aula o la participación en los diversos medios de comunicación al alcance de los chavales.
Y precisamente aquí es donde entra en juego la segunda parte del proyecto, Ágora, una metodología mediante la que se pretende que el estudiante no sólo debata con sus compañeros en clase, sino que tenga un acercamiento a los principales instrumentos de comunicación, tales como radio, prensa, televisión o internet. Ya que sintiéndose escuchado «el adolescente puede sentirse mucho más útil en una sociedad en la que tiene bastante que aprender, pero porqué no, también mucho que decir», subraya Santiago. Del mismo modo, grupos de teatro, concursos de blogs o la revista del centro conforman pilares básicos para el desarrollo de un proyecto muy ambicioso.
Si estos dos amantes de los nuevos métodos consiguen llevar a cabo todas las iniciativas que tienen en mente los chicos de este instituto no sólo gozarán de una enseñanza actual y divertida sino que aprenderán a ser mejores adultos, ya que la política entendida como lo hicieran Séneca o Sócrates está presente en todos los sentidos de la vida diaria, ya sea en casa, en las relaciones personales o en el propio centro educativo.
«De este modo el adolescente se enfrentará a su entrada en la edad adulta con una mente más formada y sin ningún tipo de miedos», añade Juan Miguel, ya que la expresión pública de sus ideas o sentimientos en los medios que estos se plantean (debates, grupos de teatro o medios de comunicación) harán que en el futuro no tengan dudas a la hora de defender sus ideales a través de armas tan importantes como la palabra y la razón.
«La mejor forma de enseñar es despertar la curiosidad del alumno»
Juan Miguel Calderón y Santiago Sánchez-Migallón, profesores de Filosofía, pretenden que el estudiante se acerque al conocimiento a través de las experiencias en primera persona
Por suerte esta circunstancia no se hace presente en las clases de Filosofía de primero de Bachillerato en el IES Santa María de Alarcos, ya que tanto Juan Miguel Calderón como Santiago Sánchez-Migallón, responsables de la materia, están llevando a cabo una metodología quizás poco ortodoxa, pero mucho más acorde al gusto del adolescente al que se 'enfrentan' varias horas a la semana.
Se trata del proyecto denominado Orígenes, una iniciativa con la que estos jóvenes educadores pretenden dotar de mayor autonomía al alumno en la configuración de su aprendizaje con el objetivo de «intentar dejar un poco de lado la enseñanza habitual para fomentar el espíritu crítico del alumno», apunta Juan Miguel.
Ver para creer podría ser una de las máximas de Juan Miguel y Santiago, y es que para un joven todavía en formación resulta mucho más enriquecedor ver una catedral que estudiarla en un libro, o practicar el debate antes que analizar cómo lo hacen, por ejemplo, los políticos.
La praxis de estos profesores se nutre de la propia experiencia para llegar al máximo nivel de formación, y es que como afirman ellos «no hay mejor forma para enseñar que despertar la curiosidad del alumno».
La metodología empleada en estos cursos de Bachillerato busca un acercamiento a la política, haciendo ver a los chicos conceptos básicos como la democracia, el sentido de los sufragios o la importancia de la palabra en la sociedad; por ello estos profesores practican la política con los alumnos, el sentido más primario de la misma, entendida como ya lo hicieron los filósofos de la Grecia clásica.
Dentro del proyecto Orígenes, que entrará en vigor el próximo curso (siempre y cuando lleguen las ayudas solicitadas), hay dos variantes importantes; una dedicada al propio profesorado, con seminarios semanales dedicados a acercar los métodos de Juan Miguel y Santiago a sus compañeros de claustro, fomentando las excursiones, las clases fuera del aula o la participación en los diversos medios de comunicación al alcance de los chavales.
Y precisamente aquí es donde entra en juego la segunda parte del proyecto, Ágora, una metodología mediante la que se pretende que el estudiante no sólo debata con sus compañeros en clase, sino que tenga un acercamiento a los principales instrumentos de comunicación, tales como radio, prensa, televisión o internet. Ya que sintiéndose escuchado «el adolescente puede sentirse mucho más útil en una sociedad en la que tiene bastante que aprender, pero porqué no, también mucho que decir», subraya Santiago. Del mismo modo, grupos de teatro, concursos de blogs o la revista del centro conforman pilares básicos para el desarrollo de un proyecto muy ambicioso.
Si estos dos amantes de los nuevos métodos consiguen llevar a cabo todas las iniciativas que tienen en mente los chicos de este instituto no sólo gozarán de una enseñanza actual y divertida sino que aprenderán a ser mejores adultos, ya que la política entendida como lo hicieran Séneca o Sócrates está presente en todos los sentidos de la vida diaria, ya sea en casa, en las relaciones personales o en el propio centro educativo.
«De este modo el adolescente se enfrentará a su entrada en la edad adulta con una mente más formada y sin ningún tipo de miedos», añade Juan Miguel, ya que la expresión pública de sus ideas o sentimientos en los medios que estos se plantean (debates, grupos de teatro o medios de comunicación) harán que en el futuro no tengan dudas a la hora de defender sus ideales a través de armas tan importantes como la palabra y la razón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario